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viernes, 14 de diciembre de 2018

Un nuevo inicio: Rappan Athuk 01

Introducción


El otro día nos poníamos al día con los resúmenes de nuestra campaña original en Greyhawk, momentáneamente emigrada a tierras de Barovia, y hoy toca hacer lo propio con las andanzas de un nuevo grupo – aún sin nombre establecido – que ha comenzado a recorrer las tierras de Flaenia. No les voy a negar que me hace especial ilusión que dos grupos compartan campaña, pues creo que puede dar lugar a nuevas situaciones y relaciones de lo más interesantes.

En esta caso ha sido un golpe de suerte, pues no ha sido algo planificado. Con la salida del reglamento de Eirendor se creó un grupo de Telegram de jugadores valencianos con la sana intención de compartir alguna partida en mesa. Al final la realidad y la vida cotidiana se nos han ido imponiendo con tozudez, evitando llevar la idea más allá de una partida inicial y una quedada para almorzar. Pero siempre nos quedan las nuevas tecnologías, y es que no está muerto aquello que duerme eternamente ;). Junto a un par de jugadores de ese canal (Carlos y Lucas) y un par de habituales de mis partidas (Juan Carlos y David) empezamos esta nueva partida por Roll20 que espero dure mucho. Vamos con el resumen de los primeros pasos del grupo.

Aviso para navegantes: esta primera aventura discurre en mi Rappan Athuk particular situado en Greyhawk. Sin embargo, por diferentes razones la aventura no es el megadungeon de dicho nombre, sino otra aventura clásica que no desvelaré por razones obvias.

Los personajes




Galiard Rivalt. Mago elfo procedente de Celene. Su carrera como aventurero parece tener su origen en el enfrentamiento con un compañero de estudios. Junto a Juku Fanter llega a la ciudad libre de Falcongrís buscando oportunidades de ampliar sus conocimientos mágicos y su cartera.







Juku Fanter. Humano guerrero procedente de Nyrondia. Con una clara ascendencia flaenia, Juku abandonó su carrera como soldado profesional tras enemistarse con una poderosa familia noble de Nyrondia. Poco después conoció a Galiard durante sus vagabundeos por la Costa Salvaje y decidió unirse a él en su viaje a Falcongrís.



Luel Radagar. Humana clériga de Baccob. Luel ha vivido toda su vida en la ciudad libre de Falcongrís. Su vida parecía dirigirla hacia la consecución de un puesto de relevancia dentro de la gran biblioteca de la ciudad, pero un grupo de aventureros conocido como Los Valientes de Volkas se cruzó en su camino y terminó por desbaratar sus planes.





Markus Alderon. Humano explorador de Falcongrís. De pequeño se crió en las calles de Falcongrís donde sirvió como aprendiz para varios comerciantes. Hastiado de una vida sin muchas oportunidades, terminó por abandonar la gran urbe y probar suerte como aventurero. Actualmente trabaja como escolta para las caravanas de metales procedentes de las minas de Lagodiamante.


Comenzando el viaje


Tras trabajar junto a los Valientes de Volkas en la traducción de un viejo diario, Luel tenía claro que no podía continuar con su vida actual. Si estaba en lo cierto no muy lejos de la gran ciudad de Falcongrís se encontraban los restos de una antigua ciudad milenaria llamada Rappan Athuk. Entre sus ruinas podrían esconderse dos reliquias de gran poder: la mano y el ojo de Vecna. ¿Cómo resistirse a buscar semejante tesoro para mayor gloria de Baccob el gran señor de la magia? Obviamente sería una empresa peligrosa – no era una ingenua – así que tras creer haber descubierto el posible emplazamiento exacto de la ciudad comenzó a rondar por la posada del Dragón Verde a la espera de encontrar un grupo adecuado para sus planes.


No mucho después se fijó en un par de aventureros recién llegados. Uno de ellos parecía ser un hechicero elfo y el otro un joven guerrero humano. Eran justo lo que estaba buscando. No le costó mucho que aceptaran su proposición de explorar las ruinas y compartir las ganancias. Poco después se uniría a ellos Markus, un explorador de Lagodiamente. El explorador pudo confirmar que en el pequeño emplazamiento minero corrían rumores de ruinas flaenias en las cercanías. Era todo lo que necesitaba Luel para confirmar sus investigaciones.

Tras un par de días de viaje, el grupo llegaba a Lagodiamante, a orillas del lago de montaña del mismo nombre. Apadrinados por Markus, los aventureros hablaron con Venelle, una exploradora de experiencia que había cambiado la vida en el camino por un pequeño negocio en el pueblo. Ella les confirmó una vez más que había unas ruinas importantes en el valle formado por el río que descendía desde el lago hacía las tierras llanas del pantano Brumoso. Se podía llegar por tierra o por barca. Nuestros aventureros decidieron utilizar la ruta del río pues escucharon rumores sobre ataques en el bosque. Hablaron con un barquero del pueblo y lo contrataron para que los llevara hasta una zona indicada por Venelle. Quedaron con él en que tres días después volvería a recogerlos, y si no estaban allí, una vez más al quinto día. Tras eso se internaron en el bosque.

No les costó mucho dar con la zona que Venelle les había indicado. Primero vieron los restos de una calzada pavimentada, y un poco después llegaron a la base de un antiguo zigurat del que solo sobrevivía la primera planta. Treparon hasta su techo y descubrieron unas escaleras que bajaban. En ese momento fueron emboscados por un grupo de gnolls y un hobgoblin. Nuestros aventureros lograron repeler el ataque y acabar con sus enemigos, pero recibieron varias heridas en el proceso y decidieron retirarse.

Moviéndose hacia el sur dieron con otro pequeño edificio en ruinas que parecía ideal para resguardarse, sin embargo al explorarlo dieron con unas escaleras estrechas que bajaban al interior de la tierra. Sus almas de explorador prevalecieron sobre la cautela y se adentraron en el lugar sin recuperarse de su anterior enfrentamiento. Tras bajar las escaleras con sumo cuidado dieron con una caverna cruzada por un puente colgante de madera. En ese momento dos flechas salieron disparadas desde la oscuridad e impactaron en el cuerpo de Galiard, el hechicero casi cae al suelo incapacitado. Considerando el estado de grupo salieron de allí a toda prisa y, esta vez sí, se prepararon para pasar la noche y recuperarse en un campamento improvisado en mitad del bosque...  

2 comentarios:

  1. La aventura comienza :) ya tengo ganas de más

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  2. Madre mía cuanto tiempo ha pasado, desde entonces la realidad ha superado la ficción, hemos avanzado mucho y nuestro grupo ha completado grandes gestas :')

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