jueves, 16 de septiembre de 2021

Los Vengadores de Boccob 51

Termina el verano y toca ir limpiando las telarañas del blog. Para comenzar, nada como subir una de las últimas partidas jugadas, cuyo resumen pensaba que ya había subido en su momento, y que obviamente no fue así. Continuamos por tanto con las andanzas de los Vengadores de Boccob.

Los pilares de la tierra

Tras explorar el pequeño mausoleo sin obtener nada de valor, nuestros aventureros se dirigieron hacia el oeste. Así llegaron hasta un gran pasillo con el suelo marcado con extraños triangulos de alabastro negro. El grupo no iba a dejar que unas piedras dirigieran sus pasos, así que tomaron directamente la dirección opuesta a la marcada por esa especie de flechas.

El pasillo parecía discurrir alrededor de algún tipo de sala central, con algún que otro pasillo auxiliar que se alejaba de la zona. Siguiendo uno de esos pasillos, los Vengadores llegaron hasta una sala totalmente calcinada. Sin duda fue una biblioteca en otro tiempo. Tomos y tomos arruinados se amontonaban en el suelo. Pese a que los revisaron con atención, nada útil parecía poder salvarse, así que algo frustrados, terminaron por volver al pasillo principal.

Un poco después dieron con unas anchas escaleras que descendían, pero no deseando abandonar posibles enemigos a sus espaldas, las ignoraron por el momento y siguieron con su exploración del nivel actual. Así llegaron hasta un nuevo tramo con los mismos triangulos marcados en el suelo, esta vez, apuntando en la dirección en la que se movían. Sin más remedio que seguir por donde andaban, accedieron a una gran sala con tierra en el suelo y una pirámide truncada en el centro. En su cúspide brillaba un caliz.

No habían llegado hasta la pirámide cuando el suelo tembló y cuatro enormes criaturas de roca y tierra se lanzaron contra ellos. Finan expulsó a una de esas criaturas de vuelta a su plano natal, mientras las otras tres alcanzaban el cuerpo a cuerpo. El combate fue encarnizado, y ninguno de nuestros aventureros consiguió escapar ileso. En algún momento incluso pareció que se habían topado con el enfrentamiento que no serían capaces de superar. Pero Boccob debía estar sonriéndoles ese día desde las alturas, y contra toda probabilidad, consiguieron dar la vuelta al combate y vencer a sus enemigos. Al terminar, y cuando el silencio volvió a reinar, Finan tuvo que emplearse a fondo para que el grupo pudiera recuperar parte de su fuerza y pudieran continuar con su incursión. Si alguien había oido el ruido del combate, muy probablemente no tardarían en tener compañía...


 


 

miércoles, 23 de junio de 2021

Los Vengadores de Boccob 48-50

Recuperamos el pulso a los resúmenes tras una temporada en la que RealLife(tm) se ha esforzado a base de bien en mantenerme lo más ocupado posible. Y es que si bien el blog no se ha mantenido al día, los Vengadores de Boccob no han cesado en su búsqueda de la mano de Vecna. Vamos a ver cómo les ha ido (los sucesos anteriores AQUÍ).

Incursión en el templo del mal elemental

Ocultos en la foresta cercana, nuestros aventureros estudiaron con atención las ruinas que tenían delante. A plena luz del día, y desde la distancia, el lugar no parecía especialmente peligroso. Envalentonados, salieron de su escondite y retomaron el seguimiento de las huellas que les habían conducido hasta allí.

Pronto se percataron del gran número de cuervos que sobrevolaban el lugar. No eran criaturas corrientes,  y se agrupaban con especial insistencia en torno a una torre de vigilancia en la zona norte del complejo. Convencidos de que eran algún tipo de vigías, Markus y Finan se adelantaron mostrando en alto los medallones que encontraron en Hommlet.  Los recibieron unos hombres malcarados, que sin embargo los invitaron a entrar en la torre tras reconocer los emblemas. Ya en el interior, y antes de que su engaño pudiera ser descubierto, nuestros aventureros se enzarzaron con los bandidos. Juku y Galiard llegaron poco después portando los medallones obtenidos en Rappan Athuk para apoyar a sus compañeros y terminar de reducir a los guardias.

Desde la torre, no les costó mucho encontrar unas escaleras que descendían y una grieta de aspecto natural. Desde allí siguieron por un angosto corredor hasta dar con otras escaleras de caracol. Así se internaron en las catacumbas inferiores.

Una de las primeras salas a las que llegaron contenía varias columnas en su interior. Markus se adentró en en la habitación y sintió como una baldosa se hundía suavemente bajo su peso. Una reja selló la entrada, no sin que antes Juku saltara al interior para ayudar a su compañero. Una suave canción hipnótica llegó hasta sus oídos mientras dos arpías descendían desde las alturas. Por suerte, Markus y Galiard se resistieron el encantamiento. Juku y Finan se liberarían poco después, aunque para entonces la sala era un hervidero, pues un nutrido grupo de necrófagos había llegado desde otra sala aledaña. La situación se presentaba complicada para Juku y Markus. Por suerte Finan apeló a San Cuthbert y abrió un agujero en la pared para sortear el enrejado. Pero Markus había sufrido muchas heridas y terminó por caer ante el envite de sus enemigos. El resto de nuestros aventureros mantuvieron la posición hasta abatir a las criaturas, y gracias al poder sagrado de Finan, Markus pudo recuperarse de sus heridas. Una última sorpresa aguardaba al grupo, pues al registrar el lugar, se encontraron con una magnífica cota de mallas élfica. Por lo visto, una prenda perteneciente a un caballero del grifo de Celene.



Galiard pudo probar la calidad de su nueva armadura un poco después, cuando al seguir con su exploración, fueron atacados por estirges. Aquellas criaturas no pudieron evitar que los Vengadores de Boccob llegaran hasta una sala de paredes negras precedida por una inscripción que la anunciaba como la "Sagrada Cámara del Gran Augurio". Galiard desentrañó pronto el funcionamiento de aquél lugar, logrando invocar un ente demoniaco dispuesto a contestar a sus preguntas. Aunque para consternación de nuestro aguerrido elfo, las respuestas del ser, incluso ante la misma pregunta, fueron erráticas y contradictorias No parecía que pudieran sacar nada útil de allí, así que no se demoraron en el lugar. 

Un poco después encontraron una extraña puerta de bronce, que al ser tocada, descargaba proyectiles eléctricos. La sortearon nuevamente apelando a su capacidad mágica de abrir puertas en paredes de roca. Y así pudieron explorar un extraño mausoleo donde los nichos estaban enterrados en fango. Lamentablemente, nada que les hiciera creer que estaban más cerca de conseguir su objetivo...


jueves, 20 de mayo de 2021

Los Vengadores de Bocoob 45 y 46

Continuamos con las andanzas de nuestros pizpiretos aventureros, consagrados a la recuperación del ojo de Vecna, mientras continúan buscando una forma de encontrar el famoso templo del mal elemental.

Falsas apariencias

Nos les costó mucho entrevistarse con Burne. Pese al ataque de los osgos, la fortaleza que estaba construyendo junto a su compañero Rufus seguía siendo el lugar más seguro y prominente en la villa de Hommlet, y tras unas palabras con los guardias, fueron conducidos a una cómoda cámara donde poder conversar en privado con el hechicero.

Al principio, Burne mostró cierta resistencia a creer en la historia de los aventureros. El consejo debía estar muy ciego si un espía del templo había podido andar entre ellos durante nada más y nada menos que un año. Pero al final tuvo que claudicar ante las evidencias que se le presentaban, sobretodo al descifrar la nota que los Valientes de Boccob habían interceptado:

Lareth a caído. Un grupo de aventureros llamado los Vengadores de Boccob son los causantes. La barbacana puede estar comprometida. ¿Qué deseáis que hagamos?
R.

No había tiempo que perder, el grupo se dirigió con presteza a la tienda de Rannos, y mientras nuestros aventureros montaban guardia y se aseguraban de que nadie escapara, Burne se introducía solo en la tienda y lograba apresar sin mucho esfuerzo a Rannos y su compinche Gremag.

De vuelta en la torre de Burne, Galiard utilizó su hechizar persona para sonsacar lo que pudiera de los dos espías, y aunque sabían que era una opción con pocas posibilidades de funcionar, una buena interpretación y la colaboración de todo el grupo, lograron obtener algunos retazos de información:

  • Rannos y Gremag llevaban un año trabajando para el templo
  • Proporcionaban información y equipo a Lareth
  • Le informaban de caravanas de comerciantes poco defendidas y de otros posibles blancos fáciles
  • La captura de esclavos era una forma importante de financiación para el templo
  • No conocían directamente a su interlocutor más allá de Lareth, ni si los cuervos mensajeros venían de Nulb o directamente del templo.

El consejo de Hommlet quedaba una vez más en deuda con el grupo. Y aunque nuestros aventureros tenían claro que querían seguir con su búsqueda y partir hacia el templo, se guardaron muy mucho de revelar sus planes a nadie. No podían asegurar que no quedaran espías del templo. Y a ciencia cierta que aquella villa aún les deparaba alguna que otra sorpresa, pues esa misma noche Elmo se confesó como un caballero del venado a las órdenes del vizconde de Verbobonc. Los últimos actos de nuestros aventureros le habían movido a revelarles sus verdadera identidad, así como a susurrarles que si visitaban Nulb, podrían contar con la ayuda de su hermano Otis, infiltrado como herrero y también a las ordenes del vizconde.

A la mañana siguiente el grupo partió hacia el norte. Habían propagado, con la ayuda de Elmo, la noticia de que volvían a la ciudad libre de Falcongrís. Si bien, en cuanto estuvieron lejos de la villa, abandonaron el camino para dirigirse campo a través hacía el noreste. En esa dirección debían terminar por encontrarse o bien con el templo o bien con el asentamiento de Nulb. La noche les sorprendió cerca de unas colinas, donde se hicieron fuertes para descansar y recuperar fuerzas.

Sin embargo aquella noche iba a distar mucho de ser tranquila. Durante su guardia, Markus oyó las pisadas de un par de personas que ascendían hacia la cumbre. Lleno de curiosidad, despertó a sus compañeros y se dispuso a seguir a los extraños para intentar descubrir que les podía llevar tan lejos de cualquier núcleo de población conocido.

Así pudo observar una extraña ceremonia al rededor de un menhir marcado con runas flaenias antiguas. Aunque la verdadera sorpresa llegó cuando Celene, el segundo satélite de Oerth, se reveló en los cielos. Entonces las dos figuras comenzaron a convulsionarse y a cambiar, ganando estatura, masa muscular y pelo, mucho pelo.

Poco después Markus descendía a toda prisa perseguido por dos horribles figuras mitad lobo mitad hombre. Por suerte el resto de sus compañeros estaban preparados. Primero actuó Finan, que tras invocar el poder de San Curthbert, desterró a una de las dos criaturas. El resto del grupo rodeó a la segunda bestia y el hacha de Juku hizo el resto. Pasados los efectos del destierro, la criatura expulsada volvió al plano material, solo para huir a toda prisa tras ver el destino que había corrido su compañero.

A la mañana siguiente el grupo puso toda la distancia que pudieron con aquellas colinas, no deseando saber nada más de aquel menhir o de los hombres-lobo. Y así no tardaron en llegar hasta las estribaciones del bosque nudoso. Siguiendo el curso de un río descubrieron en la distancia el asentamiento de Nulb, y puesto que ese no era su destino, se desviaron hacia el este. Poco después encontraban en un claro una estructura en mal estado que claramente pertenecía a algún tipo de templo. Habían llegado a su destino...





jueves, 6 de mayo de 2021

Los Vengadores de Boccob 44

Hace ya algún tiempo dejamos a nuestros aventureros volviendo a Hommlet, algo apaleados pero triunfantes, tras su incursión en la vieja barbacana. Toca ya retomar sus aventuras en pos de las reliquias de Vecna.

¡Espías!

Los Vengadores de Boccob no pudieron sino alegrarse al reconocer las estructuras que formaban la villa de Hommlet. No haría ni una semana que partieron en pos de Esmeralda, Elmo y el grupo de aventureros conocido como los Puños de la frontera, y sin embargo, parecía que habían pasado meses.

No tardaron en ser reconocidos por la calle, sobretodo al ir acompañados por Elmo. La noticia recorrió las calles como la pólvora, y nuestros aventureros no tardaron en verse ante el consejo de la villa, relatando sus cuitas ante una buena cena. Hroth no podía estar más agradecido por la vuelta de su hijo, emoción que contrastaba con el pesar de Ostler y Glora, al conocer que Esmeralda había sido llevada al templo.



Aquello liberaba a los aventureros de cualquier compromiso contraído con el consejo, que en agradecimiento por su ayuda, se ofrecieron a correr con los gastos de manutención del grupo durante su estancia en la villa. Todos tenían claro, incluido el consejo, que no entraba en los planes de los Vengadores de Boccob el quedarse disfrutando durante mucho tiempo de aquella hospitalidad.

De hecho, al día siguiente el grupo se puso en marcha a primera hora de la mañana. Nuestros aventureros tenían claro que querían seguir viaje hacia el templo, pero aún tenían que decidir la ruta. Por un lado podían ir campo a través hasta el asentamiento de Nulb. Tomar una barca que les llevara hasta ese mismo sitio infecto, o probar a llegar directamente al templo. Para preparar el viaje, Juku y Markus visitaron la casa del cambista. Habían sacado no pocas monedas de su última aventura, demasiadas para ir cargando con ellas por ahí. Así que intercambiaron las que pudieron por gemas, mucho más fáciles de transportar.

Mientras tanto, Galiard y Finan, se acercaron al almacén del pueblo. Estaban seguros de que los agentes de la barbacana habían estado recibiendo ayuda de alguien de la villa, y todo el material que encontraron en las mazmorras bien podía haber salido de allí. Rannos, el tendero, respondió a las sutiles preguntas de Galiard con evasivas, mientras Finan abandonaba la tienda y se alejaba buscando un sitio donde ocultarse. Algo no acababa de encajar.

Sin poder sacar nada realmente de provecho, Galiard abandonó el lugar, momento que aprovechó Finan para lanzar un conjuro que le permitiera oír lo que se dijera después. Así obtuvo retazos de una conversación de Rannos con el "gorila" que protegía su tienda...

- Pueden ser un incordio, prepara un cuervo, debemos avisar de que Lareth a caído. Nos ocuparemos de esos entrometidos después.

Ya no había duda. Las sospechas del grupo habían quedado confirmadas. Lo primero era detener a ese cuervo, de lo que se encargó Galiard convertido en halcón. Aquello además les proporcionó una misiva encriptada. Aquella prueba podía bastar para desenmascarar a los espías ante el consejo, aunque primero necesitaban conocer su contenido. Reconociendo que no tenían los recursos para hacerlo por ellos mismos, decidieron hacerle una visita a Burne. Si era un hechicero tan capaz como parecía, podía ser la respuesta que estaban buscando...




viernes, 9 de abril de 2021

Aventureros de la Marca 18

Nuestros aventureros continúan con la exploración del complejo bajo el pantano del territorio trasgo. Cada paso los acerca más al esclarecimiento del mal que asola Orlán, aunque tal vez también a su propia perdición.

Una pequeña victoria

De primeras quedó claro que aquél segundo nivel era otra cosa. Los pasillos rectos, claramente excavados por la mano de seres inteligentes, dejaban paso allí a grutas naturales, intrincadas y tortuosas. El suelo estaba anegado por aquella mezcla de agua y lodo de la que ya habían visto varias muestras. Pero por suerte, el camino que tenían delante se encontraba trufado por algunas piedras y losas ofrecían una ruta firme sobre la que avanzar.

Los Herederos de Uztum no se lo pensaron dos veces y comenzaron se dirigieron hacia el norte. Albarad no tardó en dar con un rastro fresco de pisadas que discurría hacia el este. Girando un poco después hacia el sur, nuestros aventureros llegaron a una sala cubierta por agua. Sospechando que pudiera tratarse de otro estanque como el de los cocodrilos, exploraron la zona con cuidado, hasta que su meticulosidad se vio recompensada al descubrir un panel secreto que ocultaba una nueva barca. Pese a todo, prefirieron explorar otro ramal que partía hacia el norte antes de aventurarse por el agua.

Así llegaron ante una puerta sin cerradura. Tras un fuerte empujón, accedieron a una gran sala con un pilar central. Aquella sala no parecía contener nada más que una tambaleante criatura que se lanzó contra el grupo. Era sin duda algún tipo de muerto viviente, un zombi. Aquella criatura solitaria no parecía ser especialmente peligrosa y no tardó en caer ante el ímpetu del grupo. Sin embargo, y para horror de los aventureros, volvió a alzarse para atacarles. Esta vez Einar decidió blandir el hacha mágica que llevara en su momento Tulin y nuevamente la criatura fue abatida. Los Herederos de Uztum no le darían una nueva oportunidad de levantarse. El fuego lo evitaría.

Superada la sala, el grupo llegó hasta una suerte de pequeñas celdas, dentro de las cuales encontraron a varios niños, una madre y un comerciante. Los niños resultaron ser los hijos del carpintero de Orlán, mientras la mujer se identificó también como una de las lugareñas. Nuestros aventureros decidieron sacar a toda aquella buena gente de allí, y de camino a la superficie, pudieron averiguar que efectivamente una horrible criatura mitad mujer mitad serpiente estaba detrás de los sucesos. Por lo visto la gente raptada de Orlán y de los caminos cercanos, eran llevados a su presencia, donde eran sometidos a la mirada hipnotizante de la criatura. Si caías bajo su influjo eras devuelto a la superficie como uno de los sirviente de su culto. Si te resistías... solo te esperaban las celdas y un destino incierto, pues nadie volvía a ver a quienes era reclamados desde allí.

Tras dejar a los cautivos con Ramne, volvieron al interior del complejo con la clara determinación de terminar con todo aquello. No tardaron en tener que demostrar que podían estar a la altura, pues tras dejar atrás las celdas, llegaron a una especie de templo dedicado a la diosa-reptil. Un clérigo, claramente un servidor del culto, se enfrentó a ellos dispuesto a expulsar del lugar a aquellos herejes. Preparó un terrible hechizo y lo lanzó hacia nuestros aventureros, solo para ver como su sonrisa triunfalista moría al darse cuenta de que algo lo había dispersado.

Y es que Barfin, previendo un enfrentamiento inminente con la criatura-serpiente, había roto el sello de protección mágica que les diera Ramne. Si funcionaba como estaba previsto, durante una hora serían inmunes a los ataques mágicos. Pero aquel clérigo fanático no estaba dispuesto a ponerles las cosas fáciles y cargó con su martillo, solo para encontrar la muerte a manos de nuestros aventureros.

El camino quedaba libre, y si los cautivos liberados estaban en lo cierto, tras el altar que se alzaba ante ellos se escondía la terrible criatura origen de todo aquel mal...



viernes, 2 de abril de 2021

Aventureros de la Marca 17

Los Herederos de Uztum han sufrido su primera baja ¡y no una cualquiera! Pero no hay tiempo para el duelo. Rodeados de peligros, el grupo solo piensa en seguir adelante con su misión de liberar Orlán del mal que la atenaza.

Hacia las profundidades

El olor que envolvía la sala no dejaba lugar a dudas: los saurios habían estado allí y además se habían llevado el cuerpo de su compañero Tulin. Estaban seguros de que habían explorado prácticamente todo aquel complejo por lo que la única ruta que podían haber utilizado era atravesando el lago de los cocodrilos.

Para comprobar como de peligroso sería intentar atravesarlo, cogieron varios despojos de los combates que habían mantenido en la entrada del complejo y los arrojaron al agua. Pronto aparecieron tres cocodrilos que se los disputaron con avidez. Aquella ruta parecía bloqueada. Entonces Barfin mencionó el otro estanque de agua que no habían explorado. A lo mejor los saurios habían venido por ahí. El grupo utilizó allí la misma táctica y para su consternación, aparecieron un par de sapos gigantes que los engulleron antes incluso de que tocaran la superficie del agua.


Quizás pudieran alimentar a aquellas criaturas hasta que estuvieran bien hartas y entonces probar a cruzar. Aunque en ese caso parecía mejor atreverse con los cocodrilos antes que con los sapos gigantes. De todas formas antes de hacer nada más Einar salió para preguntar a Ramne si podía ayudarles de alguna forma.  Lamentablemente el extraño mago no aportó nada que fuera de utilidad.

Ya de vuelta en el complejo, nuestros aventureros pusieron en marcha su plan y arrojaron a los cocodrilos todo lo que pudieron encontrar. A continuación se movieron a toda velocidad a través de varios pasillos hasta alcanzar la orilla opuesta y se zambulleron en las frías aguas del lago. No tardaron en descubrir, en una oquedad cercana protegida por una puerta secreta, una barca. Sin duda debía ser lo que usaban los sectarios y saurios de aquel lugar maldito. Se hicieron con ella y así pudieron atravesar el lago hasta alcanzar un nuevo pasillo hasta entonces inexplorado.

Aquel pasillo los llevó hasta un grupo de tres salas donde fueron atacados por varios saurios. Debía tratarse de algún puesto de guardia. Los Herederos de Uztum liberaron entonces toda la rabia contenida por la caída de su compañero Tulin de forma que los saurios nunca tuvieron una oportunidad. Con los ecos del combate aún desvaneciéndose, encontraron el cuerpo del enano y por fin pudieron darle una sepultura digna.

Cerca de allí unas escaleras se internaban aún más en las profundidades de la tierra. ¿Qué nuevos horrores podían esconderse entre aquellas sombras? Poco importaba. Los Herederos de Uztum avanzaron con determinación, la determinación de los que tienen poco que peder...  

sábado, 27 de marzo de 2021

Los Valientes de Volkas 68

Los Valientes de Volkas se infiltran en la mansión de los Eiservs. Para bien o para mal nuestros aventureros llegan al punto culminante de sus andanzas por la Infraoscuridad. Veamos si son capaces de salir con buen pie de todo esto.

En la tela de araña

El silencio imperaba en la mansión mientras los Valientes de Volkas continuaban avanzando por sus estancias. Desde la cocina se movieron al gran salón, una estancia de techo alto dónde solo unas horas antes se daban cita los miembros más importantes de los Eiserv. Pese al silencio, todos tenían claro que más allá había múltiples puestos de vigilancia. Si seguían explorando la mansión de aquella forma sería cuestión de tiempo que los acabaran descubriendo. Por eso ser Ushan se ofreció para avanzar en solitario junto a "cenizas", invisible eso sí.

Volkas lanzó el conjuro y nuestro aguerrido marinero se lanzó al pasillo. No tardó en descubrir varios puestos de vigilancia. Tal y como sospechaban, ese camino estaba vedado. Pero no todo estaba perdido, gracias a cenizas ser Ushan comprobó que se oían voces en el estudio de Eclavdra. Lo más probable es que la tablilla suelia estuviera allí mismo, y además aquella estancia parecía contigua a la despensa.

Ser Ushan regresó junto a sus compañeros portando toda aquella información y un plan de acción comenzó a tomar forma. Mylon abriría una puerta en el muro de la despensa y Volkas bloquearía la puerta del estudio mediante un muro. Desde ese momento quedaría en manos de Delar y ser Ushan el terminar el trabajo. Y así lo hicieron.

Nada más entrar en la estancia vieron que Eclavdra no estaba a solas. Mylon se ocupó de la situación con uno de sus Destierros y se encargó de que el acompañante de la elfa desapareciera. Delar se lanzó entonces con la maza que les dieran los Despana e impactó en el pecho de la matriarca drow. Una horrible mancha necrosante se expandió por la piel de Eclavdra que se estremecía y gritaba de dolor. Ante la mirada horrorizada de nuestros aventureros la carne de Eclavdra pareció darse la vuelta mientras su forma colapsaba en una especie de huevo de carne palpitante.

Unos instantes después eclosionaba en una nueva forma, la de un torso de mujer sostenido por el abdomen de una araña gigante. Los Despana les habían engañado y ahora se enfrentaban a una draña, una criatura de pesadilla. Pero nuestros aventureros consiguieron mantener la calma y se lanzaron de nuevo al combate. El muro mágico ya no bloqueaba la puerta, pero los guardias estaban paralizados ante la nueva imagen de su matriarca.

Y entonces el aire se volvió denso. Los símbolos tentaculares que adornaban las paredes de la estancia se retiraron de una de las esquinas superiores, y de allí surgió un chorro de pura energía negra, como hebras de una telaraña que impactaron en Eclavdra y la succionaron hacia aquel vórtice de pura maldad. Los gritos de la draña congelaron en sus sitios a los guardias, mientras los Valientes de Volkas arramblaban con la tablilla y varios documentos de la mesa de trabajo de Eclavdra y salían de allí a otra prisa por una nueva puerta abierta en la pared.

La invisibilidad y un nuevo conjuro de Volar terminarían por sacar a nuestros aventureros de la gran bóveda drow. Era la hora de volver a casa.


El camino de vuelta les llevó varios días. Sin duda una conmoción recorría la Infraoscuridad. Quizás un cambio en el equilibrio de poderes debido a sus acciones. No se quedarían a averiguarlo. Ya en la superficie utilizaron la bola de cristal para contactar con Mordenkainen y su alfombra mágica los sacó de allí.

Mordenkainen les puso al día. Los gigantes se habían adueñado de algunas tierras bajas y el duque de Geoff planeaba darles como baronía precisamente tierras ocupadas, con la esperanza de que los aventureros las liberasen. Los Valientes de Volkas no estaban muy interesados en aquella nueva propuesta así que Mordenkainen, reconociendo el gran sacrificio y riesgo corridos, les pagó 10.000 monedas de oro y les consiguió la ciudadanía en la ciudad libre de Falcongrís. Eso sí, les reclamó que la Llave de Istus le fuera devuelta, canjeándola por su alfombra mágica. Por último les tradujo la tablilla y les agradeció toda la documentación que le habían llevado. Así llegaron a la conclusión de que la llave para liberar al Dios Elemental Ancestral se escondía precisamente en el plano donde habitaba Lolth.

Tras reponerse durante un par de días, nuestros aventureros agradecieron poder regresar a Falcongrís. Mylon donó buena parte de sus ganancias al templo de Pelor, mientras Volkas adquiría una pequeña casa en el barrio del arrabal, cerca ya de la avenida de la procesionaria. Ser Ushan se unió al grupo como nuevo miembro de pleno derecho, mientras Delar usaba parte de sus ganancias para ampliar la casa de Volkas y hacerse con una habitación privada.

Con todos sus asuntos en regla, los Valientes de Volkas se dispusieron a tomarse un par de meses de descanso, sabiendo que tarde o temprano volverían a sentir la llamada de la aventura. Quizás Otiluke pudiera ayudarles con eso...